Entorno natural


1 - Rambla de Puertomingalvo

2 - Las Amapolas

3 - La Vega Baja

4 - Monte

5 - Monte Batalla

6 - Peñagolosa

7 - La Torrica

8 - Fuente El Dornajo


La Vega Alta y Baja

 

Frente a ti puedes ver la vega de Puertomingalvo, dividida en baja, (a la izquierda) y alta (a la derecha). La vega, como todas las zonas así llamadas, es una extensión de tierra baja, llana y fértil, por lo que en ella proliferan los campos de cultivo y las zonas de pasto para ganado.

 

La vega de Puertomingalvo no tiene un río cercano que la riegue, pero es bañada por la rambla de Puertomingalvo en época de lluvias y además tiene una alta humedad freática, por lo que los cultivos y los pastos crecen abundantemente. Tal es así que durante el verano se siegan para guardar como forraje de invierno, como ocurre en el norte de España.

 

Las Masías

 

Durante el siglo XIX en la Comarca Gúdar-Javalambre el paisaje rural tradicional se transformó de forma rápida y, con el, las masías. El gran incremento demográfico se fue canalizando parcialmente hacia el hábitat disperso, hasta el punto de que a finales del siglo XIX y principios del XX tres de cada ocho habitantes de la comarca vivían en masías. El de Puertomingalvo fue un caso extremo, ya que 4/5 partes de su población residían en sus 213 masías. Uno de los factores que influyo en menor medida en el incremento del poblamiento diseminado fue el peculiar proceso de industrialización textil y maderero, que se basaba en la proximidad de las materias primas y el aprovechamiento de la energía hidráulica.

 

Sin embargo, la dinámica que generó la expansión de hábitat disperso en el siglo XIX llevaba en sí misma el germen de su crisis y desaparición. El desplome definitivo llegó en los años 60 y 70 del siglo XX y, en solo un cuarto de siglo, el 85% de los masoveros de la comarca abandonaron las masías, quedando una población con escasas posibilidades de renovación generacional.

 

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EN CONSTRUCCIÓN

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