La Iglesia


A consecuencia de la reforma protestante, la Iglesia Católica tuvo que realizar un gran esfuerzo para mantener la unidad de sus fieles y una de sus consecuencias fue el espectacular aumento del tamaño de algunos templos del periodo barroco, como éste del segundo cuarto del siglo XVIII. Su estructura interna, compuesta por tres anchas naves de igual altura, conforma la llamada tipología de iglesia-salón, llamada así por recordar a los grandes edificios civiles de reunión como las lonjas y mercados. Otros elementos destacados son su cabecera, con una bóveda de gajos, y las pinturas barrocas conservadas en sus muros y cubiertas.

La portada es el elemento de mayor valor artístico en la visión exterior del edificio y constituye un claro ejemplo de las portadas barrocas de este periodo. Aunque sus elementos tienen un tinte clasicista, la manera en que se combinan consigue crear una sensación de movimiento resaltando el eje vertical sobre el horizontal así como los contrastes entre luces y sombras provocados por los pilares que avanzan sobre el plano de la fachada.

La torre, edificada en piedra de cantería, al contrario que el resto de la iglesia, está fechada en el año 1739 y se divide en dos cuerpos: el primero es muy alto y de apariencia maciza, y el segundo, desempeña la función de campanario. 


Galería de fotos:

P6253201
P6253202
P6253203
P6253210
P6253211
P6253310
P7163399
2013-07-28 11.25.46
2013-07-28 11.27.11
2013-07-28 11.28.41
2013-07-28 11.29.03
2013-07-28 11.32.56
2013-07-28 12.00.05
Autor: Manel Zaera
Autor: Manel Zaera
Autor: Manel Zaera